Tags

, , ,

Este post cierra la trilogía sobre México que ha sido interrumpida la semana pasada por la finalización de DEARTE. El “honor” de cerrar esta trilogía es para Alejandra Carbajal una artista polifacética que he tenido el placer de conocer en la red de la escuela de fotografía EFTI: http://efti.org/es/usuarios/alejandra-carbajal-rodriguez

Alejandra está estudiando en la Universidad de las Artes en Aguascalientes (México) y por lo tanto está explorando diferentes formas de hacer arte; en este post muestro su dimensión de fotógrafa, dejando a posts futuros, el desvelo de sus habilidades como pintora o escultora, Todo esto Alejandra lo compagina con su otra grande pasión: la danza de la cual se enamoró al instante cuando asistió  a una clase; a pesar de ser enamorada, la ejerce con perseverancia casi obsesiva, pero siempre con un disfrute que no le hace pesar los sacrificios necesarios.

Alejandra la definiría una artista conceptual, en el sentido que detrás de sus obras, siempre hay un pensamiento profundo que excava sobre todo en si misma pero también en temas socialmente importantes alrededor de la mujer; a pesar de esto, sus imágenes, casi siempre muy encentradas en el cuerpo, son casi etéreas, buscan la ligerez, huyen de la obscuridad porque usan la luz casi como un faro para enfocar lo esencial, lo importante, el camino hacia el futuro. Usa mucho el autorretrato y esto delata siempre una profunda aceptación de si misma y a la vez la necesidad de explorar los límites, que en el caso de Alejandra todavía no he entendido cuales son.

Para ofreceros un retrato de Alejandra lo más fiel posible, además de incluir algunas imágenes hechas por ella, he decidido incluir algún fragmento de los textos que acompañan algunas de sus galerías

Cuando te levantas y tu cama es tan podrida pero en el momento que los dedos de tus pies tocan el suelo ya la cama es pasado. Cuando el estomago cobra vida y alimenta tu pensamiento y tus movimientos Cuando cada canción tiene un momento melancólico y un segundo de tu vida Cuando cuestionas lo que ves en el espejo e imaginas tener por favor otro cuerpo. Cuando no piensas ni volteas, caminas por encima de todo sin saber que dejas atrás. Cuando bailas tan sola y sin gracia, desconectando cada uno de tus huesos dejándolos solos y vivos. Cuando tu sueño es beber hasta la última gota de inspiración

 Vives una sola vez, pero morirás unas cuantas en el viaje, la vida pasa y el paso es una vida misma, al final eres tú, solo tú, sin prejuicios, sin ropa, sin piel ajena, solo tú, moviéndote quizá sin gracia, volando por el tiempo y perdiendo el suelo mas de una vez, cosechando errores y mirándolos crecer, esperando que el tronco caiga para sembrar otra vez

La dicha de poseer un cuerpo, sin prejuicios y sin limites, por gusto y con orgullo, simplemente Soy así.