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PORTATA-Salgado che fotografa

Wim Wenders es uno de los cineastas más prestigiosos y controvertidos de la actualidad; personalmente he amado profundamente sus “Más allá de las nubes” o “The million dollar hotel”, he odiado su “El cielo sobre Berlín”; soy un profundo admirador del Wim Wenders fotógrafo. Sebastiâo Salgado es para mucho “el” fotógrafo de nuestros tiempos; ha centrado sus trabajos en la vida de los marginados, de los débiles y de las víctimas de nuestro planeta; ha visto lo peor y lo mejor de este planeta. Ha cubierto guerras, ha observado las consecuencias de las hambrunas; ha descubierto paisajes que pocos seres humanos disfrutarán jamás y visitado tribus que apenas se comunican con el mundo exterior. A pesar de esto, sus trabajos siempre se han diferenciado por la inusual belleza de sus imágenes, cosa que incluso ha sido objeto de fuertes críticas.

Salgado con le sue fotos

Hace unos 25 años, Wim Wenders compró dos imágenes de Salgado que le conmovieron profundamente y que todavía tiene colgadas en su estudio. Desde entonces, quiso conocer al fotógrafo y con el tiempo decidió hacer una película sobre él; la ocasión ocurrió gracias a unos amigos suyos que eran amigos de Julio Ribeiro Salgado, el hijo de Sebastiâo, que a su vez había decidido hacer un documental sobre su padre. Julio ha vivido su infancia y adolescencia teniendo que asumir la constante ausencia de la figura paterna y quería hacer una película sobre su padre, como un camino de acercamiento hacia él. A partir de todas estas circunstancias, ha nacido La Sal de la Tierra, una película-entrevista-documental en el cual se mezclan imágenes de los viajes del fotógrafo, con secuencias del propio Salgado mirando la cámara y narrando su epopeya. Tuve la oportunidad de ver la pelicula en Diciembre y cuando se está en la sala te sientes como llevado en dos dimensiones diferentes: por un lado las fotografías de Salgado nos hablan a través de las vivencias que el mismo autor nos cuenta y por otro lado se revela el territorio íntimo del autor, como por ejemplo la fundamental presencia de su mujer (Lelia Deluiz) o que además de Julio, los Salgado tuvieron otro niño con Síndrome de Down que les llenó de ternura y amor y que murió sin haber podido empezar la escuela.

Julian Ribero-el hijo Salgado Wim

Wim Wenders decidió que la mejor manera de hablar de Sebastiâo Salgado era a través de sus imágenes y para que ambos pudieran tomar protagonismo, excogitó la manera de filmarle hablando de sus fotografías. Sebastião estaba en una habitación oscura, no podía ver al equipo, solo podía ver sus fotos en un monitor. La cámara estaba detrás del monitor y a través de un espejo las imágenes del monitor se proyectaban para ser grabada por la cámara; de esta manera el espectador tiene ante él una increíble secuencia de fotografías a través de las cuales se puede distinguir en ocasiones el reflejo del rostro de Salgado, cuya voz en off, junto a la de Wenders, sirven de guía para contar la historia del artista.

Salgado con Wim Wenders

Al comienzo de los años 70, Sebastião Salgado era un licenciado en Economía que, junto con su mujer se fueron a Paris para ultimar su tesis y a la vez trabajaba para la Organización Internacional del Café en diferentes proyectos junto al Banco Mundial. La mujer nunca aparece, pero es importantísima en la carrera de Sebastião. Han pensado juntos los conceptos de sus trabajos, le ayuda a escoger fotografías, reseña los libros y las exposiciones. En sus viajes de trabajo, Sebastiâo entró en contacto con realidades humanas que le chocaron tanto que decidió que era necesario retratarles para que el resto del mundo las conociera y consecuentemente tomó una decisión vital radical: abandonarlo todo y dedicarse a la fotografía. En los siguientes 40 años se ha jugado el tipo, encontró un punto de vista único que le ha elevado a celebridad artística, perdió la fe en la humanidad, y recuperó la esperanza amando la naturaleza. Una vida inspiradora que se trasmite con mucha delicadeza y amor en La sal de la tierra que es sin lugar a duda una carta de amor de un padre a un hijo, pero sobre todo, es un documento inspirador sobre un testigo del lado más oscuro del ser humano.

Cartellone Film

La semana que viene el post será dedicado a los ganadores y finalistas del primer Photo of the Month (PoM) del 2015…¡suerte a tod@s!